lunes, 4 de agosto de 2014

Annapurna, primer 8.000 de Maurice Herzog

Annapurna, primer 8.000 es una traducción del libro "Annapurna, premier 8000", escrito originalmente en francés por Maurice Herzog. Donde relata, de forma autobiográfica, los avatares de la primera expedición que coronó con éxito una montaña de más de 8.000 metros de altitud.
jarban02_pic047: Annapurna, primer 8.000 de Maurice Herzog
Editorial Juventud: 2ª edición (1.985)
Contexto histórico: Durante la primera mitad del siglo XX, el récord de altitud en montañismo fue ascendiendo progresivamente hasta los 7.816 metros del Nanda Devi en 1.936 (Bill Tilman y Noel Odell), llegando a superarse los 8.000 metros en algunas ascensiones himalayistas que no llegaron a hacer cumbre (expediciones británicas al Monte Everest de 1.922 a 1.938).

Tras el parón que ocasiono la II Guerra Mundial, en 1.950, el gobierno de Nepal comenzó a conceder permisos para ascender a los ochomiles que estaban en su territorio, lo que posibilitó el acceso a zonas del Himalaya que hasta entonces estaban prohibidas e inexploradas. Uno de esos permisos le fue concedido al Club Alpino Francés, que organizó una expedición, al mando de Maurice Herzog, a dos picos situados en la cuenca del Rio Gandaki: el Dhaulagiri (8.167 metros) y el Annapurna (8.091 metros).

El libro: aunque está divido en 20 capítulos, se puede dividir en cinco partes:
  • 1ª parte: los preparativos previos, el viaje desde París hasta Lucknow (India) y la marcha de aproximación hasta Tukucha (Nepal).
  • 2ª parte: el establecimiento del campamento en Tukucha, la exploración de los dos macizos montañosos, y la toma de decisión de descartar el Dhaulagiri y centrarse en el Annapurna.
  • 3ª parte: la instalación del campamento base en la vertiente norte del Annapurna, la selección de la vía de ascensión y el método de ataque mediante campamentos de altura, la equipación de la vía, el ataque final y la consecución de la cima por Maurice Herzog y Louis Lachenal el 3 de Junio de 1.950.
  • 4ª parte: el descenso del Annapurna, es una de las partes más famosas del libro. Las congelaciones en pies y manos, la debilidad física y la ceguera de varios miembros de la expedición, junto al mal tiempo, los accidentes y los continuos aludes, hacen de este épico descenso un ejemplo de compañerismo y de trabajo en equipo de todos los integrantes de la expedición.
  • 5ª parte: la larga marcha de regreso desde el campamento base hasta Tansing (Nepal). Casi 30 días de marcha a pie, en plena temporada del monzón, teniendo que transportar a los heridos y realizar intervenciones quirúrgicas sobre la marcha.
En los últimos párrafos del libro, Maurice Herzog reflexiona sobre el significado de lo conseguido.
“... Siempre se habla del ideal como de un fin al que se tiende siempre sin alcanzarlo nunca. 
El Annapurna para todos nosotros, es un ideal realizado; en nuestra juventud no nos absorbían los relatos imaginarios ni los sangrientos combates que las guerras modernas ofrecen a la imaginación de los niños. La montaña fue para nosotros un campo de batalla natural en el que, jugando en las fronteras de la vida y de la muerte, buscábamos la libertad que oscuramente anhelábamos y que necesitábamos tanto como el pan.
El Annapurna, hacia el que hubiéramos ido todos con las manos vacías, es un tesoro sobre el cual viviremos… Con esta realización, una página se dobla… Una nueva vida empieza. Hay otros Annapurna en la vida de los hombres…”
El libro se publicó por primera vez en francés en 1.951, llegando a convertirse en un bestseller internacional, y con el paso del tiempo en una obra clásica de la literatura de montaña. Las primeras ediciones del libro en castellano fueron publicadas por la Editorial Juventud. Actualmente, lo publica Ediciones Desnivel dentro de su colección Literatura de Montaña.

Mi opinión personal: es un libro muy ameno, donde se nos describe de una forma emotiva un hecho histórico del montañismo. Además, nos aporta una visión del himalayismo de la época: totalmente amateur, basado en el trabajo en equipo, autosuficiente durante toda la expedición, teniendo que explorar los macizos montañosos para buscar los accesos de aproximación y las vías de ascensión a las montañas, utilizando una expresión del montañismo actual "todo primeras". De forma secundaria, nos permite conocer el Nepal de mediados del XX: una sociedad con costumbres de la Edad Media que comenzaba a abrirse hacia el exterior.